Las pilas de combustible de membrana de intercambio de protones representan el futuro de la energía limpia. Sin embargo, diseñarlos requiere un análisis riguroso de los componentes. Las placas bipolares distribuyen gas combustible y oxígeno, gestionan el agua y conducen electrones.
Para procesos de vacío de alta temperatura que superan los 2000 °C, los elementos calefactores de grafito ofrecen una eficiencia térmica inigualable. Su emisividad se acerca a un perfecto 1,0, lo que permite una excelente transferencia de calor. Además, su resistencia mecánica aumenta a medida que aumentan las temperaturas.
El crecimiento de cristales semiconductores, la epitaxia y la implantación de iones llevan los materiales a sus límites absolutos. Estos procesos operan en ambientes extremos que superan los 2000°C junto con gases altamente corrosivos. En estas condiciones rigurosas, los materiales estándar se degradan y fallan rápidamente.