En los procesos modernos de desgasificación y purificación de aluminio, un rotor de grafito constituye el núcleo esencial del éxito operativo. Las fundiciones dependen en gran medida de estos componentes para dispersar el gas inerte, eliminar el hidrógeno disuelto y hacer flotar inclusiones no metálicas en la superficie del baño fundido.
El procesamiento a alta temperatura no deja absolutamente ningún margen para fallas en el material. Seleccionar el grado de grafito incorrecto para los componentes internos de los hornos de vacío da como resultado directamente inconsistencias en el gradiente térmico. Este descuido provoca fallos prematuros de los componentes y una costosa contaminación de la carga.
Un rotor de grafito sirve como consumible fundamental en las operaciones modernas de fundición de aluminio. La falla prematura de los componentes inevitablemente aumenta el costo por vertido. También provoca frustrantes tiempos de inactividad no planificados en toda la planta de producción.